“Al caer Constantinopla en 1453, el mundo se empequeñeció. Anímate a conocer esa parte que perdimos con su caída, la misma que aún flota en el tiempo a lomo de los ecos del pasado”.
Guilhem.
Archivos publicados hasta la fecha:
Alejo I Comneno (1048-1118): estadista, soldado y emperador. Parte II: el final de una etapa. Hacia el año 1080 los turcos selyúcidas golpeaban a las puertas de Europa habiendo conquistado las grandes ciudades romanas de Anatolia: Cesarea, Amasea, Iconio, Nicea, Sebastea y Esmirna. En el otro extremo del Imperio, los normandos de Roberto Guiscardo se aprestaban para acometer las provincias europeas desde Epiro y un poco más hacia el Norte, los pueblos de las estepas pillaban a voluntad las aldeas del thema de Paristrion. Hacía falta la mano sabia y experimentada de un hombre que salvara a Bizancio del ocaso iniciado tras la muerte de Basilio II Bulgaróctonos (963-1025), proceso que se había acelerado tras la crucial derrota de Mantzikert (1071). La familia de los Comneno no solo entregaría a un patriota para ocuparse de la gran empresa restauradora, sino también a uno de los más valiosos emperadores bizantinos: Alejo I (1081-1118). Fuente de primera mano invalorable para la reconstrucción del período subsiguiente a la gran batalla de Mantzikert , “La Alexiada” fue escrita por Ana Comneno, hija de Alejo e Irene Ducas, en el lapso de tiempo comprendido entre el final del reinado de su hermano, Juan II el Bueno (1118-1143), y los comienzos del mandato de su sobrino, Manuel I Megas (1143-1180). Ver más o descargar PDF.
Regímenes comunales en el Mediterráneo oriental (Siglos XII y XIII): El estudio de los movimientos comunales en las postrimerías de la Alta Edad Media es un tema que ha desvelado a numerosos historiadores durante el siglo XX. La manera de abordarlo ha sido por lo general considerar la aparición de las comunas no como un fin en sí mismo sino como un medio para neutralizar la acometida sistemática de los principales poderes de la época, poderes que por otra parte se repartían las riquezas del modo de producción imperante en el medioevo, es decir, el feudalismo. Nos referimos a la gran propiedad y a la Iglesia. Si bien las conclusiones de los estudios pueden ser tan disímiles como reveladoras, una cosa parece cierta: el embrión comunero fue engendrado por el renovado vigor que las relaciones comerciales adquirieron desde mediados del siglo XI, por la apertura de Occidente hacia los mercados orientales, producto de la I Cruzada (1097-1099) y de las expediciones subsiguientes, y por los mayores excedentes resultantes del gran movimiento de roturaciones en los campos del sudoeste de Francia (Condado de Tolosa y Vizcondado de Trencavel, es decir, la zona del Languedoc). Ver más o descargar pdf.
Mapas y gráficos de batallas: Los mapas, al igual que los gráficos de batallas, son elementos indispensables a la hora de entender e interpretar la Historia. La presente colección comprende, entre otros, planos, gráficos y mapas tales como: Constantinopla en el siglo XII, el reino Vándalo, el imperio de Justiniano I el Grande, la expansión islámica en el siglo VII, el imperio de Basilio II el Bulgaráctonos, las invasiones selyúcidas, las grandes batallas de Bizancio, las batallas de Mantzikert (1071) y Calavrytae (1078), el imperio en los tiempos de Constantino VII Porfirogénita, Nicéforo III Botaniates, Alejo I Comneno, Juan II el Bueno, Manuel I Megas, Alejo II Comneno, Andrónico I Comneno, Isaac II Ángel, Alejo III y Alejo IV Ángel, las Cruzadas (I, II, III y IV), Languedoc , Occitania y Ultramar, Asia Menor, Siria, Cilicia y las Cruzadas, progresión y derrotero de la Peste Bubónica, los señoríos armenios, themas y pronoias (Basilio II y Alejo I, respectivamente). Todos los mapas y gráficos son de propiedad de Guilhem de Encausse. Su distribución gratuita está permitida unicamente con fines didácticos a partir de la presente página, no así su venta o comercialización ya sea en formato digital o impreso, la que queda terminantemente prohibida. Ver más.
La batalla de Calavrytae (1078). El susodicho enfrentamiento puede considerarse como un eslabón más en la extensa saga de sangrientas luchas fratricidas que desgarraron los territorios imperiales en el siglo XI. En parte corolario de la batalla de Mantzikert (19 de agosto de 1071), en parte, resultado de las poderosas fuerzas centrífugas que seguían atentando contra la unidad territorial del Imperio, Calavrytae tuvo, no obstante, un costado positivo para los bizantinos. Y es que desde el campo sangriento del Halmiro se erigió una personalidad única, sin la cual el último período de esplendor que irradió Constantinopla en el siglo XII no hubiera sido posible: Alejo Comneno. A pesar de convalidar en los hechos aquello contra lo cual tanta energía habían gastado los emperadores macedónicos, es decir, el encumbramiento de la aristocracia militar, la batalla de 1078 también hizo las veces de mecanismo de selección natural al exaltar mediante la victoria al más calificado exponente de dicha clase. El presente trabajo incluye una evaluación detallada de la táctica y estrategia empleada por cada bando como así también un análisis acerca de los mayores beneficiarios y damnificados por el resultado del enfrentamiento. Ver más o descargar PDF.
Alejo I Comneno (1048-1118): estadista, soldado y emperador. Parte I: de Mantzikert a Calavrytae. Hacia el año 1080 los turcos selyúcidas golpeaban a las puertas de Europa habiendo conquistado las grandes ciudades romanas de Anatolia: Cesarea, Amasea, Iconio, Nicea, Sebastea, Teodosiópolis y Esmirna. En el otro extremo del Imperio, los normandos de Roberto Guiscardo se aprestaban para acometer las provincias europeas desde Epiro y un poco más hacia el Norte, los pueblos de las estepas pillaban a voluntad las aldeas del thema de Paristrion. Hacía falta la mano sabia y experimentada de un hombre que salvara a Bizancio del ocaso iniciado tras la muerte de Basilio II Bulgaróctonos (963-1025), proceso que se había acelerado tras la crucial derrota de Mantzikert (1071). La familia de los Comneno no solo entregaría a un patriota para ocuparse de la gran empresa restauradora, sino también a uno de los más valiosos emperadores bizantinos: Alejo I (1081-1118). Fuente de primera mano invalorable para la reconstrucción del período subsiguiente a la gran batalla de Mantzikert , “La Alexiada” fue escrita por Ana Comneno, hija de Alejo e Irene Ducas, en el lapso de tiempo comprendido entre el final del reinado de su hermano, Juan II el Bueno (1118-1143), y los comienzos del mandato de su sobrino, Manuel I Megas (1143-1180). Ver más o descargar PDF.
Mantzikert. El Contrasentido de su Significación. IV (Final). Que la Historia de Bizancio, larga y tortuosa, estuvo plagada de episodios de flagrante traición o inquina no es motivo de sorpresa. Sin embargo, a juzgar por los hechos que tuvieron lugar en el campo sangriento de Mantzikert y después, en los pasillos palaciegos de la capital, no cabe duda de que la clase senatorial y burócrata cometió un acto de suprema torpeza, primero, al abandonar al emperador a su suerte en el fragor de la batalla y, segundo, al resolver su destitución. Por boca de Psellos sabemos que, a poco de hacerse cargo del trono, los Ducas, Miguel y Juan, empezaron a adoptar una serie de disposiciones con la intención de consolidar el nuevo gobierno, una de las cuales fue obviamente convocar al ex funcionario de Eudocia, a colaborar con el usurpador: “No obstante, el emperador, una vez a salvo, se preocupó de mí antes que de ningún otro y envió emisarios a que siguiesen mi rastro y me buscasen por todos los rincones del Palacio” (“Cronografía”, pág. 452). Miguel Ataliates, más solidario en la tragedia y a diferencia de Psellos, aún trata de reivindicar el papel de Romano IV Diógenes, mencionando sus cualidades de guerrero osado y valiente y experto en el arte de la guerra. Ver más o descargar PDF.
Novela Histórica. Versión promocional. La Noche Oscura del Alma, La II Cruzada (1144-1148). La Noche Oscura del Alma es una trilogía cuyo primer ejemplar, La II Cruzada (1144-1148), narra las peripecias de los ejércitos comandados por los reyes Conrado III de Alemania y Luis VII de Francia en su afán por alcanzar la Tierra Santa y defenderla de la creciente amenaza del Islam (cuya reunificación ha comenzado bajo la égida de Zengi y de Nur ed-Din). El autor ofrece un vívido relato de la difícil interacción del mundo occidental con el Imperio Bizantino, un dialéctica plagada de envidias e incomprensiones mutuas a la hora de enfrentar el peligro común que amenaza a la Cristiandad. El lector, por su parte, podrá entrar en contacto con una diversidad de ambientes característicos de la Edad Media que van desde los más abigarrados y bélicos hasta los más íntimos y familiares, donde los protagonistas entrelazan sus historias detrás de un sueño común: Jerusalén. Libertad y esclavitud son los extremos de una experiencia terrenal que guía a los principales protagonistas en la búsqueda de Dios y del honor, aunque en algunos casos el precio a pagar sea la miseria, la indiferencia y la resignación cuando no la muerte exigida como sacrificio supremo en pos de la amistad y el amor. Ver más o descargar PDF.
País Cátaro: las mejores fotos. Occitania o el País Cátaro, hermano en la desgracia de Bizancio bajo la piel de las descarriadas cruzadas pergueñadas por Inocencio III (Papa desde 1198 a 1216), a comienzos del siglo XIII. En el presente post se ofrece un compendio con las mejores fotos del mediodía francés. Intimidantes castillos, ciudades orgullosas de su pasado y pintorescas villas conforman el mosaico que antaño se conocía como la zona de Languedoc (tierras dónde se hablaba la lengua occitana). Quéribus, Montsegur, Roquefixade, Foix, Las Tours, La Montaña Negra, Saissac, Peyrepertuse, Puilaurens, Tolosa, Avignonet (el sitio de la matanza de los inquisidores), Muret (lugar de la famosa batalla homónima donde los cruzados de Simón de Montfort vencieron a Pedro II de Aragón y a sus aliados), Carcasona (capital de los vizcondes de Trencavel), Mirepoix, Narbona, Termes, Arques, Aguilar, Coustaussa, Béziers, Durfort, Villerouge-Termenés, Usson, Lordat, Padern, la iglesia carolingia de Vals, Albi, Caraman, Cambiac, Laurac le Grand, entre otros, se hallan comprendidos en esta magnífica galería de más de 100 fotos (que incluye además dos mapas de la región y una breve reseña histórica referida a los tiempos de la cruzada albigense). ¡A disfrutar se ha dicho! Ver más.
La II Cruzada. El sitio de Damasco (La liebre mató al halcón). Al tercer día de sitio los cristianos recién consiguen armar un par de máquinas de asedio: dos colosales trabucos que accionados mediante un contrapeso disparan enormes piedras a partir de una vara que mide casi doce metros de largo. En ocasiones, frustrados por la falta de progreso en el asedio, cargan el soporte de la vara con cadáveres putrefactos de guerrilleros y los arrojan hacia el interior de la ciudad buscando intimidar a los defensores. Otras veces los proyectiles son cabezas rebanadas o extremidades y hasta caballos o perros muertos; en cualquier caso el objetivo es desatar una epidemia entre los damascenos con tanta inmundicia que se lanza dentro del recinto amurallado. Y por cierto, sentarse a esperar a que el tiempo haga lo suyo. El problema, sin embargo, es que el tiempo se está agotando. En el campamento cruzado han empezado a esparcirse rumores acerca de refuerzos paganos que descienden por las márgenes del Orontes. Los escuchas de Balduino aseguran que se trata de los aliados de Unur, Nur ed-Din y su hermano, Saif ed-Din, con los ejércitos combinados de Alepo y Mosul. Algunos barones locales comienzan a darse cuenta del terrible error que han cometido volviéndose contra Damasco. Ver más.
Imágenes de Constantinopla. Un compendio con las mejores fotos de Constantinopla (28 de mayo – 04 de junio de 2009). Santa Sofía, las murallas terrestres y marítimas, las puertas de la Ciudad, las ruinas de Bucoleón y del Hipódromo, el Acueducto de Valente, las ruinas de San Polieucto, la Iglesia de Panagia de Blaquernas, la iglesia-mezquita, los Mosaicos del Gran Palacio, San Salvador en Cora, el complejo de Pantocrator, La iglesia de Constantino Lips, el Monasterio de Pantepoptes, Santa María de los Mongoles y sus pronunciadas subidas y bajadas, la cisterna de la Basílica, el foro de Teodosio, las columnas de los emperadores Constantino I el Grande, Marciano y Constantino Porfirogénita, los palacios imperiales, el complejo de Anemas-Isaac, el templo de San Juan de Trullo, la Iglesia del Mirelaión, el Punto Cero o Millión, el obelisco de Teodosio, la columna serpenteada griega, entre otros, se hallan comprendidos en esta estupenda galería de mas de 150 fotos. También, como no podía ser de otra manera, se resalta la negligencia o el ovido que sufren actualmente algunos monumentos o edificios históricos de la época bizantina, aunque claro, haciendo una mención honorífica para el caso de las restauraciones. Se incluyen imágenes de algunas de las principales mezquitas. Ver más.
La II Cruzada. Araima bajo ataque. Luego del fallido asalto a la ciudad de Damasco, el hijo bastardo de Alfonso Jordán, Beltran, ha conseguido ocupar el castillo de Araima (Qalaat al-Arima, ubicado a medio camino entre Tortosa, al Norte, y Trípoli, al Sur). Acompañado por su hermana Elvira, y por su amigo, Guillaume de Castelsarrasín, el noble tolosano pretende incitar, desde ese nido de águilas que es la fortaleza, a los habitantes de Trípoli para que se rebelen contra el conde Raimundo II (1137-1152), a quién él considera un usurpador. Pero sus planes chocan con la indiferencia de sus supuestos súbditos y una oportuna coalición musulmana encabezada por los señores de Alepo y Damasco, Nur ed-Din y Unur respectivamente, se planta delante de Araima para exigir su entrega inmediata. A medida que pasan los días, el destacamento tolosano hace lo que puede para resistir, mas la sed, el hambre y la superioridad numérica de los sitiadores pronto harán mella entre las paredes aunque no en la fe de sus defensores. En Araima la situación es delicada. El agua de la cisterna se está acabando y las mulas ya no pueden descender a las fuentes para llenar las ánforas que cargan sobre sus lomos. Los arqueros paganos les disparan tanto a ellas como a los guías que las conducen, sin el menor remordimiento. Ver más.
Mantzikert. El Contrasentido de su Significación. III. “Entonces, mientras el emperador de los romanos es conducido hacia el campo enemigo como un prisionero de guerra, nuestro ejército se dispersa. Sólo una pequeña parte escapó, mientras que la mayoría, o bien fueron hechos prisioneros, o bien cayeron bajo las espadas rivales” (Miguel Psellos, “Cronografía”, pág. 448). En el campo sangriento de Mantzikert Bizancio perdió todo excepto su honor, el que únicamente fue salvado gracias al arrojo y a la valentía de Romano. Pero nada más. Enardecidos por la estupenda victoria y arengados por los imanes, los turcos se dispersaron por la comarca persiguiendo la larga estela de fugitivos que tomaba el sendero de Melitene. Entretanto, el basileo y algunos de sus oficiales eran conducidos al campamento de Alp Arslan para ser presentados en tanto que curiosas e inesperadas preseas ante el sultán. Miguel Ataliates da cuenta en su “Historia” que el sultán, reacio aún a tomar por cierto el rumor de la cautividad del emperador quiso estar seguro de la verdadera identidad de su prisionero, la que finalmente pudo ser confirmada por los embajadores que dos días antes habían visitado el campamento cristiano para solicitar una tregua. Entonces, saltando a los pies de Romano, el potentado musulmán… Ver más o descargar PDF.
Mantzikert. El Contrasentido de su Significación. II. Dignos depositarios del legado romano, los bizantinos nunca dejaron de concebir la guerra como un arte en permanente evolución. La aparición recurrente de enemigos o el incidental encumbramiento de los tradicionales obligaban a los estrategas griegos a trabajar a destajo en la innovación del equipamiento, en el desarrollo de nuevas tácticas de combate, en la planificación de la logística, en el establecimiento de un servicio eficiente de enfermería y en la implementación de modificaciones en el armamento, entre otras cosas. Así pues, del legionario tradicional empleado extensivamente por los cuerpos de infantería hasta bien entrado el siglo VI, el ejército imperial había ido alterando la dosificación de hombres de a pié y jinetes acorde al mandato de las circunstancias. A punto tal que, hacia finales del siglo X, durante el reinado de Basilio II, los regimientos de caballería pesada o catafractas habían desbancado de su puesto de honor a las viejas cohortes de legionarios de pilum y gladius (en realidad, ya desde los tiempos de Justiniano I se venía dando tal proceso de sustitución). De paso, la experiencia, adquirida con el transcurso de los años sirvió como una constante fuente de retroalimentación que se evidenciaba… Ver más o descargar PDF.
Mantzikert. El Contrasentido de su Significación. I. Batallas decisivas en la historia de la Humanidad hubo muchas. Desde la Antigüedad Clásica, pueden seleccionarse un centenar sin recurrir a un libro de Historia; recordemos algunas de ellas eludiendo detalles: Kadesh, Maratón, Salamina, Siracusa, Gaugamela, Zama, Cannas, Cartago, Carras, Alesia, Farsalia, Actio, Teutoburgo, Adrianópolis, Campos Cataláunicos, Tricameron, Yarmuk, Qadissiya, Nehavend, Balatista, Hastings, Navas de Tolosa, Hattin, Constantinopla (1204), Kalka, Kulikovo, Campo de los Mirlos, Nicópolis, Ankara, Crecy, Agincourt, Varna, Constantinopla (1453), Rodas, Moachs… la lista es interminable y eso que solo hemos alcanzado las postrimerías de la Edad Media. De todas ellas quizá sea Mantzikert una de las más dramáticas al mismo tiempo que una de las menos tenidas en cuenta por la historiografía occidental. Se puede llegar a afirmar sin temor a equivocarse que, inclusive, se le ha dado mayor trascendencia al enfrentamiento de Poitiers (Carlos Martel contra una fuerza expedicionaria árabe) el cual, en honor de la verdad, nunca llegó a superar en cuanto a magnitud y trascendencia a una mera riña fronteriza de avanzadillas expedicionarias. Sin duda alguna, Mantzikert fue mucho más que eso … Ver más o descargar PDF.
Los Comnenos y el Reino Armenio de Cilicia. VII (Final). El Reino Armenio de Cilicia o pequeña Armenia. Pero no todo era lo bueno que parecía ser en la baronía regida por la dinastía roupénida. Con su apostasía Mleh se había granjeado acérrimos enemigos entre un pueblo que no le había hecho asco en el pasado a martirios, éxodos y persecuciones con tal de conservar su fe. Tener a un líder cuya autoridad dependía de los caprichos e intereses de Nur ed-Din no mejoraba la situación para la población armenia, la que en definitiva advertía tan solo un cambio en el régimen dominante en virtud del cual los odiados musulmanes habían reemplazado a los no menos populares cismáticos. Es cierto, habían existido roces entre las diferentes confesiones cristianas que esporádicamente acabaron en enfrentamientos armados. E inclusive hubieron renombrados armenios que hicieron las veces de visires en la corte de los califas fatimitas de Egipto. Pero de allí a luchar como tropas auxiliares bajo las órdenes del atabek de Alepo era una cuestión que para numerosos nobles sonó a flagrante humillación. En efecto, Nur ed-Din había resuelto que el mejor uso que podía dar a su títere armenio era empleándolo en la lucha contra el gran rival del vecindario, el sultán turco de Iconio. Ver más o descargar PDF.
Los Comnenos y el Reino Armenio de Cilicia. VI. Constantino Coloman, duque de Cilicia. Mientras Manuel y sus aliados combatían en Anatolia contra Kilij Arslán II, Andrónico Eufobeno, el gobernador imperial de Cilicia, tuvo que vérselas con una revuelta encabezada por el príncipe roupénida Esteban, hermano de Thoros II. La partida de Manuel rumbo a Constantinopla había alentado a algunos barones indóciles del Antitauro a bajar a la planicie para saquear el territorio a voluntad. No está claro si los revoltosos pretendían liberarse de la autoridad imperial o simplemente les guiaba un deseo de venganza hacia los griegos en sus algaradas, pero de lo que no quedan dudas es que Andrónico se tomó en serio el asunto cuando la comarca en torno a Marash fue pillada por el noble armenio. Sin hombres suficientes para conjurar el peligro en el campo de batalla, el gobernador griego decidió jugárselo todo en una celada. Invitó a Esteban a acudir a su palacio en Tarso para homenajearle y en pleno banquete ordenó a su guardia que arrestase a los comensales quienes a continuación fueron asesinados de manera truculenta (acorde con las fuentes armenias). El asesinato de Esteban llenó de ira a Thoros. El noble armenio, que había permanecido relativamente tranquilo en las montañas… Ver más o descargar PDF.
Linajes reinantes en Europa Oriental, África y el Cercano Oriente. En el presente artículo se expone de manera clara y concisa un detalle de las diferentes dinastías y casas reinantes que gobernaron a lo largo y ancho de Europa oriental, África y el Cercano Oriente. Imperio Romano de Oriente hasta su caída en poder de los turcos otomanos u osmanlíes (1453), Despotado de Epiro, Imperio de Trebizonda (dinastía de los Grandes Comnenos), Imperio de Nicea, Imperio Latino de Oriente, Imperio de Tesalónica, Emirato Danisméndida (Sebastea y Melitene), Sultanato de Rum (selyúcidas de Iconio o Konia), Emirato de Menguchek (Erzincan y Divrig), Emirato Salduquí (Teodosiópolis o Erzurum), Emiratos Ortóquidas de Hsian Haifa y Amida, (Diarbekir), Khartpurt y Mardin, Zengíes (Mosul, Alepo, Sinjar y Jezireh), Estados Ayubíes (Egipto, Damasco, Alepo y Mayyafaraquin), Emirato Tigmúrida (Atabeks de Armenia), Imperio Otomano (lapso comprendido únicamente entre la fecha de su establecimiento o fundación y la muerte de Fatih Mehmet II, el conquistador de Constantinopla), Reino de Georgia, Baronía y Reino Armenio de Cilicia (Roupénidas y Hethoumianos) y Reino Normando de Sicilia (hasta Guillermo III). Ver más o descargar PDF.
La Pronoia. Hablar de la pronoia como una variedad del feudalismo occidental ha generado no pocas controversias entre los estudiosos del tema. Los mayores avances en torno al estudio de la pronoia han venido de la bizantinología soviética, pero inclusive entre los historiadores pertenecientes a esta escuela, existen posturas encontradas respecto a la clasificación de las relaciones de sumisión social en tanto que relaciones vasalláticas. No obstante, no es el objetivo del presente trabajo establecer una relación simbiótica entre feudalismo y pronoia. Muy por el contrario, lo que trataré de explicar es el funcionamiento de la institución, a partir de los diferentes elementos que la componen. El establecimiento del grado de parentesco con el feudalismo es una tarea que excede el alcance del presente trabajo. La confusión reinante en torno al sistema que nos ocupa nace precisamente de intentar comprender su funcionamiento haciendo hincapié en la significación del término. Pronoia es una palabra que tiene un significado tan amplio como abstracto. Se deriva de las palabras pro o antes y noeo o pensar, contemplar. Usada en sentido religioso quiere decir providencia, proveer e inclusive, previsión. Fuera de ese ámbito, pronoia significa también preocupación por algo o alguien, cuidado, control… Ver Más o descargar PDF.
Los Comnenos y el Reino Armenio de Cilicia. V. La última visita de un emperador a Cilicia y Siria. Al frente del ejército imperial, Manuel se presentó ante las murallas de Antioquía el 12 de abril de 1159. Tenía el firme propósito de realizar una entrada solemne a la ciudad, una especie de desfile triunfal con el que el basileo pensaba hacer patente su supremacía sobre los nuevos vasallos orientales, Thoros II y Reinaldo de Chatillon. Ni siquiera los rumores de alzamientos populares intencionalmente esparcidos por los cortesanos del príncipe lograron disuadirle de su propósito. Así, pues, calzándose una cota de malla para prevenir cualquier atentado se decidió a seguir adelante con sus planes. La marcha de la guardia varega en la vanguardia, desplegada en bizarra formación, dejó boquiabiertos a los habitantes que se habían dado cita para contemplar tan inusual espectáculo. Detrás de aquella, y flanqueado por los principales dignatarios del Principado, que avanzaban a pié, venía Manuel montado en un impecable destrero y y vestido regiamente para la ocasión. Llevaba su cota de malla cubierta por una túnica de seda color púrpura y sobre su cabeza, la corona de diademas brillaba como una aureola celestial reflejando los rayos del sol. Reinaldo de Chatillon, conduciendo su humanidad… Ver más o descargar PDF.
Los Comnenos y el Reino Armenio de Cilicia. IV. Thoros II vasallo de Manuel I Comneno. Durante los años posteriores a 1152 ya no volvería Manuel a probar suerte en la llanura ciliciana. Andaba escaso de soldados nativos y la deslealtad de los mercenarios le había llevado a perfeccionar el sistema de la pronoia para tratar de arrimar recursos a sus menguados cuadros castrenses. Pero la stratiotikè pronoia estaba aún en pañales por lo que debió una vez más acudir a la diplomacia, ansioso por contener el creciente poderío del líder roupénida. Habiendo perdido la capacidad de generar adhesiones al otro lado de las Puertas Sirias, el emperador se vio obligado a tantear a sus vecinos musulmanes de Capadocia con tal de amedrentar a los armenios. No tenía de todos modos muchas opciones: tras la muerte de Mohamed ibn Ghazi los danisméndidas habían perdido la brújula, enzarzados en continuas luchas fratricidas o enfrentados con sus rivales de Iconio, Mosul, Digrig y Erzurum (Teodosiópolis). Además sus territorios habían dejado de lindar con los de Thoros luego de que el sultán Masud estableciese su control sobre una extensa franja de tierra que corría desde Marash hasta Kaisun, Aintab y Duluk. Solo quedaban los selyúcidas de Iconio y a ellos recurrió el basileo, apelando a su inagotable erario. Ver más o descargar PDF.
Los Comnenos y el reino Armenio de Cilicia. III. Cambian las tornas. En su lecho de muerte, Juan II debió evaluar detenidamente los atributos y defectos de sus presuntos herederos varones. La elección no era una cuestión menor para el emperador ya que de la misma dependía por un lado, el hecho de asegurarse una sucesión pacífica y, por el otro, el mantenimiento de la exitosa política de restauración imperial implementada por su padre. Alejo y Andrónico, sus hijos mayores, habían muerto al inicio de la campaña y solo quedaban Isaac y Manuel. Quizá con la ayuda del turco Juan Axuch, su amigo de la infancia, y seguramente analizando el comportamiento demostrado por ambos en los asuntos de estado, el moribundo basileo prefirió a su hijo menor. Hizo jurar a sus generales que respetarían la decisión tomada y, delante de ellos, colocó la corona imperial en la cabeza de Manuel. Murió poco después con la tranquilidad de haber evitado al Imperio una sucesión traumática. La resolución de Juan al cabo demostraría sus frutos. En Manuel confluían algunos de los valores que habían caracterizado a su padre y a su abuelo; tal vez el más importante era su sentido de responsabilidad seguido allí nomás por una concepción de liderazgo que, habiéndola heredado, reforzaría con el correr del tiempo… Ver más o descargar PDF.
Los Comnenos y el Reino Armenio de Cilicia. II. Los intentos de reconquista. Las maniobras de distracción realizadas durante los meses previos al ataque habían logrado su objetivo y así pudo corroborarlo Juan cuando, al frente de sus tropas, se puso a la ofensiva. Con el aporte de algunos contingentes templarios y asistido por el príncipe de Antioquía y el conde de Edesa, el emperador marchó directo contra los territorios de Zengi, ubicados al este de Harenc. Sin problemas capturó la plaza fronteriza de Bizaa y como una tromba cayó después sobre Alepo. Pero la gran ciudad se hallaba fuertemente defendida y Juan, que esperaba tomar a sus defensores por sorpresa, prefirió esquivarla y continuar la marcha hacia el Sur para restablecer la línea defensiva que Zengi había quebrado con sus expediciones del año 1132. El 20 de abril de 1138 dejó Alepo a sus espaldas y, desafiando a los arqueros de la caballería ligera musulmana, la emprendió contra las fortalezas que Zengi tenía en el limes con el principado de Antioquía. El 22 tomó Athareb; el 23, Zerdana; el 25, Maarat al-Numan, y el 27 hacía lo propio con Kafartaba. A continuación, torciendo hacia el Oeste, se volvió hacia el valle del Orontes para poner sitio a la importante plaza munquidita de Shaizar, donde reinaba un … Ver más o descargar PDF.
Los Comnenos y el Reino Armenio de Cilicia. I. La fundación del estado armenio de Cilicia. La Política oriental de Bizancio en el Siglo XII. La obsesión de los basileos bizantinos del siglo XII por controlar Cilicia todavía hoy sigue siendo tema de debate. Juan II (1118-1143) y Manuel I (1143-1180) hicieron grandes esfuerzos por eliminar la resistencia de los armenios en la zona. Ocasionalmente consiguieron colocar guarniciones leales en las principales ciudades y fortalezas cilicianas, pero al cabo el daño generado a las arcas del Imperio fue mayor que los beneficios cosechados en el campo político y militar. Durante el siglo XII, el reino armenio de Cilicia servía de nexo entre los territorios asiáticos del Imperio Bizantino y los estados francos de Ultramar: Trípoli, Jerusalén, Edesa y Antioquía. Precisamente eran éstas dos últimas plazas las que despertaban el interés de los emperadores de Constantinopla. Ambas habían constituido las avanzadillas del Imperio frente al Islam durante el siglo XI, y los bizantinos las habían perdido tras el descalabro provocado por la derrota de Manzikert en 1071. A partir de esa fatídica fecha, tanto Antioquía como Edesa habían alternado suerte entre el flujo y reflujo de la marea selyúcida y la habilidad de algunos príncipes armenios del lugar. Ver más o descargar PDF.
La IV Cruzada (1203-1204). De Manuel I Comneno a Alejo IV Ángel. En 1180, con la muerte de Manuel I Comneno (1143-1180), el Imperio Bizantino empezó un proceso de lenta pero inexorable decadencia. La época pos Manuel fue en muchos aspectos similar a la etapa pos Justiniano. En ambos casos, el acometimiento de grandes metas había dejado al Imperio en la ruina económica. Pero el caso del tercer gran Comneno tenía el agravante de que los beneficios del comercio internacional se hallaban en manos extranjeras (Venecia y Génova), el interior de Asia Menor estaba en poder de los turcos seljúcidas y gran parte de los Balcanes era un polvorín a punto de estallar (rebelión generalizada de servios y búlgaros). Todo ésto, sin mencionar que entre las Iglesias de Roma y Constantinopla existía un cisma irreversible. Aniquilada la dinastía Comnena por la misma población de Constantinopla (algunas fuentes latinas dicen que a Andrónico I Comneno lo despellejaron vivo e hirvieron sus huesos en un caldero), tocó regir los destinos del Imperio a una seguidilla de emperadores ineptos pertenecientes a la casa de los Ángel: Isaac II Ángel (1185-1195), Alejo III Ángel (1195-1203) e Isaac II (nuevamente) y Alejo IV Ángel (1203-1204). Más hubiera valido un asno en el trono. Ver más.
Miguel VIII Paleólogo. II Parte. El reinado del valeroso general según la óptica de Sir Steven Runciman. Sir Steven Runciman (James Cochran Stevenson Runciman, 7 de julio de 1903 – 1º de noviembre de 2000) nos ofrece una valiosa información acerca de Miguel VIII en su obra “Vísperas Sicilianas, una historia del mundo mediterráneo a finales del siglo XIII”. Es cierto, el tema central de la misma no se refiere a la vida y obra del emperador oriental que había recapturado la ciudad de Bizancio, sino que se concentra en los acontecimientos ocurridos en la isla de Sicilia, en vísperas de la invasión con la que Carlos de Anjou pretendía apoderarse de su hijuela mediterránea, el extinto Imperio Latino de Constantinopla. Runciman, refiriéndose al Miguel VIII, no duda en resaltar dos aspectos negativos de su personalidad. Falta de escrúpulos por un lado, y crueldad y deslealtad por el otro. En palabras de Runciman, Miguel se revelaría como un personaje frío y calculador al momento de planear y ejecutar el golpe que le encumbraría como basileo. Su joven colega y legítimo emperador, Juan IV Láscaris lo pagaría bien caro: sería cegado y depuesto por el ambicioso Paleólogo. No obstante, Runciman también le reconoce una cuota de idoneidad para el cargo, calificándole de “gobernante justo y vigoroso… Ver más.
Odón de Deuil y Constantinopla. Dice Odón de Deuil acerca de Constantinopla (Historia de las Cruzadas, Vol. 3): Constantinopla es la gloria de Grecia. Rica en fama y más aún en fortuna, la ciudad tiene forma triangular, como si de una embarcación se tratase. En su esquina interna yace Santa Sofía y el palacio de Constantino, en el que hay una capilla santificada por reliquias sagradas. La ciudad está cercada en dos de sus lados por el mar; del lado derecho por el brazo de San Jorge y del izquierdo, por un estuario con brazos, de cuatro millas de longitud. En este lugar se haya emplazado el palacio de Blaquernas que, a pesar de ser bastante bajo, se yergue con distinción a raíz de su elegancia y de su refinada arquitectura. En sus tres lados el palacio ofrece a sus habitantes el triple placer de gozar alternativamente del mar, del campo y de la ciudad. El exterior del edificio tiene un encanto casi incomparable y su interior sobrepasa cualquier cosa que pueda escribir sobre él. Está decorado con oro, de varios colores, y el piso está pavimentado con mármol. Definitivamente no se si atribuirle su belleza a la sutileza del arte o la preciosidad de los materiales. En el restante lado del triángulo que forma la urbe se encuentra la campiña. Este está resguardado por torres y una doble muralla que se extiende por cerca de… Ver más.
Los mejores emperadores de Bizancio. Alejo I Comneno (1081-1118): hábil estratega, concienzudo político, brillante militar, planificador eximio, se puede hacer con él una larga lista de sustantivos con adjetivos calificativos grandilocuentes y rimbombantes. A Alejo le correspondió lidiar casi simultáneamente con los normandos, con los cruzados de Pedro el Ermitaño y con aquéllos de la cruzada señorial de Raimundo de Tolosa, Esteban de Blois, Godofredo de Bouillón y demás, sin mencionar a los de las cruzadas de 1101. También tuvo que vérselas con los turcos de los emiratos levantados desde las cenizas de Manzikert: Chaka, Menguchek, Danishmend, Abul Kasim, y Suleimán ibn Kutulmish. Al Norte, entretanto, debió soportar una invasión de los pechenegos o patzinaks, que supo conjurar exitosamente. Recapturó Nicea y gran parte del Asia Menor, dándose el gusto de vencer a los selyúcidas hasta el último día de su largo reinado (Filomelio, 1115). Alejo I mostró grandes dotes de estadista y organizador cuando debió lidiar con los ejércitos cruzados que, desde diferentes puntos, atravesaban sus dominios. Cuando en 1081 el basileo asumió la púrpura imperial, el estado bizantino había mudado el núcleo central de sus tierras desde el Asia Menor a los Balcanes. Los turcos selyúcidas… Ver más.
Odón de Deuil. La Cruzada de Luis VII, rey de Francia. El siguiente es un pasaje extraído de los Documentos Relativos a la Historia de las Cruzadas, Vol. 3, París (Paul Guethner, 1949), 20-23, perteneciente al cronista Odón de Deuil (La Cruzada de Luis VII, rey de Francia). … Desde Nicomedia tres rutas diferentes salen para Antioquía. El camino de la izquierda es el más corto y si no se presentan obstáculos durante la marcha en tres semanas se lo puede recorrer con facilidad. No obstante, a los doce días de travesía se alcanza Iconio, la capital del sultán, que es una ciudad fuerte y nobilísima. El territorio franco se halla a cinco jornadas de camino a partir de ese punto. Un ejército considerable, reforzado por la fe, podría tener éxito si no tuviera que vérselas con cadenas montañosas cubiertas de nieve en invierno. El camino de la derecha es más apacible y mucho mejor provisto que el de la izquierda. Sin embargo el fuerte viento procedente de la costa, sumado al inconveniente que presentan los ríos y torrentes invernales, demora al viajero hasta tres veces más de lo que lo hacen los turcos y las nevadas por la otra ruta. En el camino del medio las conveniencias y dificultades se atemperan. Es más largo pero más seguro que la ruta corta y más corto que la ruta larga, aunque mucho más pobre…
Constantinopla, la reina de las ciudades. La ceremonia de coronación de Manuel fue la chispa que encendió en Constantinopla unos días sin parangón. El esplendor de las fiestas que siguieron, para las que los funcionarios de la tesorería no repararon en gastos, hizo empalidecer a las tradicionales celebraciones que anualmente se organizaban para conmemorar la decisiva victoria de Juan Kaloianes sobre los pechenegos. Batidas de caza, torneos de caballeros, justas de trovadores, paseos a caballo, cenas de gala, representaciones teatrales, bufonadas: Constantinopla, más que una ciudad, parecía una feria cosmopolita que no se cerraba nunca. Diariamente llegaban a ella mercaderes, embajadores, peregrinos, aventureros y oportunistas procedentes de todos los puntos cardinales. En sus calles, los puestos de comerciantes y tenderos se hallaban atiborrados de mercancías tan variadas como exóticas: camellos de Arabia, halcones gerifaltes y azores de Francia, especias de China, alfombras de Damasco, tapices de India, esclavos de Rusia… Y ni que hablar del gentío que, como hormigas invadiendo un huerto, se movía mirando y admirando los tesoros de la urbe; cada iglesia, cada monumento arrancaba una expresión de pasmo a la multitud que, sin darse por satisfecha, marchaba al siguiente… Ver más.
La guardia varega. 1. Orígenes: Hacia el año 980 Constantinopla ya había sido asediada unas seis veces por guerreros bárbaros procedentes del Norte, contra los cuales las fuerzas imperiales ya habían combatido también en tierras búlgaras diez años antes. Estos guerreros de imponente aspecto (cuyas raíces se hundían en Escandinavia) eran consumados navegantes que habían tenido éxito en establecerse como clase dominante en las tierras de los eslavos, sobre las estepas rusas. Desde allí habían establecido contactos comerciales con los basileos de Constantinopla y, cuando no se hallaban trocando esclavos por mercancía manufacturada, se la pasaban asolando con sus ligeras naves el litoral del Mar Negro y en especial, el Mar de Mármara. Así se habían plantado por primera vez frente a las murallas de la gran ciudad del bósforo en el 860 y luego, en 907, 911, 941, 945 y 971 (lo harían por última vez en 1043), aunque siempre sin que la fortuna les acompañase. En 988, cuando la guerra civil en territorio bizantino estaba llegando a su punto culminante, el por entonces ignoto emperador Basilio II, conocido más tarde como “Bulgaróctonos”, se vio obligado a acudir hacia el Norte en busca de ayuda. Estaba urgido por sus derrotas y reveses frente a las experimentadas fuerzas de los gobernadores militares… Ver más.
Miguel VIII Paleólogo (1259-1282). ¿Emperador estadista o autócrata improvisado? Previos: Miguel VIII fue el fundador de la dinastía Paleólogo, la última que gobernaría Bizancio antes de su caída en manos de los turcos el 29 de mayo de 1453. Regente primero del emperador Juan IV Ducas Lascaris y déspota después, recuperó Constantinopla de manos del emperador latino Balduino II en 1261. Al poco tiempo se convirtió en emperador asociado junto a su hijo menor Andrónico para finalmente despojar al legítimo basileo, Juan IV, a quien cegó y deportó. De Miguel VIII puede decirse sin ninguna duda que fue uno de los últimos grandes emperadores de Constantinopla, aunque sus métodos y políticas han sembrado desconcierto entre los historiadores y dividido las aguas entre acólitos y detractores. El debate se centra en la activa política occidental de Miguel y en su indiferencia hacia los asuntos de Oriente. Veamos el caso en detalle: A) Defensores de Miguel VIII: • Los turcos rumi no representaban un peligro hacia mediados del S. XIII debido a que la irrupción de los mongoles había fragmentado tanto sus tierras como su poder de antaño. Según los defensores de esta postura el verdadero enemigo se encontraba del otro lado, entre las filas de las ambiciosas repúblicas marítimas… Ver más.
Un breve análisis de los movimientos económicos durante el siglo VI. El siglo V: el oro declina como patrón de intercambio en Occidente. Nos dice Maurice Lombard en “El oro musulmán”: “El empobrecimiento en oro de Occidente, la concentración del mismo en las ciudades comerciales del Oriente mediterráneo, el dominio del gran comercio por los levantinos dueños del oro -tres circunstancias que deben relacionarse íntimamente y que dominan la economía del mundo romano desde finales del siglo II- son sucedidas por la crisis del Imperio en el siglo III, el abandono de Roma por Constantinopla y las invasiones bárbaras, todo lo cual viene a acentuar el desequilibrio existente en la distribución del oro entre Oriente y Occidente”. Con ciudades más populosas, opulentas y ricas, una clase comercial avezada y curtida merced a la experiencia de las civilizaciones que nacieron, prosperaron y pasaron por el Cercano Oriente desde los principios de la Antigüedad, con una autoridad central mucho menos dispersa que la detentada por el soberano occidental, económicamente mejor dotado a través de actividades eminentemente urbanas que en Occidente solo podían darse en Roma (frente a Constantinopla, Antioquia, Alejandría y otras ciudades medianas tales como Tesalónica, Nicea, Atenas, Sardes, Jerusalén… Ver más.
La “Muerte Negra” o Peste Bubónica. Parte I: Previos. Agente causante y agente transmisor. Se conoce como Pasturella Pestis al bacilo causante de la enfermedad. El mismo se aloja en la sangre de la rata o en el estómago de la pulga. La transmisión al ser humano deviene de la picadura de la pulga o de la mordedura de la rata, en su versión rattus rattus, común en las malolientes bodegas de los barcos medievales o en los precarios sistemas cloacales de las ciudades de esa época. El contagio genera en el hombre la manifestación bubónica de la enfermedad o la infección de los pulmones, según cómo sea transmitida la enfermedad a partir del primer contagio (es decir, de la picadura del insecto o de la mordedura del roedor). Variedades: Una alternativa, el contagio mediante picadura o mordedura, generaba en la persona que contraía la enfermedad una infección en la corriente sanguínea que se manifestaba por medio de bubones y hemorragias internas. Esta variedad se propagaba mediante el contacto. La restante opción de contagio, de género neumónico, procedía de la misma respiración del infectado y era mucho más virulenta y aparentemente mortífera. En todos los casos, la velocidad de la enfermedad para ocasionar la muerte de la persona afectada era asombrosa. Ver más o descargar PDF.
Cruzadas: Período 1097-1212. I Cruzada (1097-1099): Síntesis: Hasta el año 1070 las invasiones turcas del Asia Menor fueron consideradas en Constantinopla como un anacrónico re-acomodamiento de las fuerzas subsistentes en el seno del Islam. Nadie les prestó la debida atención; gobernada por el partido “civilista” (nobleza civil), el Imperio debió aguardar a que un miembro de la aristocracia militar se hiciera cargo del asunto: Romano I Diógenes. Pero Romano fue completamente derrotado por los selyúcidas en Mantzikert (19 de agosto de 1071) a la vez que traicionado en el fragor de la lucha por miembros del partido rival, personificados por el linaje de los Ducas. En cierto modo, Mantzikert fue el corolario de la lucha entre la nobleza civil y la aristocracia militara a la vez que el mayor desastre militar en la Historia del Imperio Bizantino. Su magnitud caló hondo en cada una de las facciones que la utilizaron como excusa para sus enfrentamientos personales. En primer lugar significó la pérdida irreversible del interior del Asia Menor, el corazón territorial de dónde habían salido los mejores soldados campesinos. En segundo lugar, la burocracia civil, merced a la traición, pudo momentáneamente seguir dictando su voluntad desde el palacio de los basileos. En tercera instancia… Ver más.
Guilhem de Encausse. ©
















































